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  • ESPAÑA: Importaciones de Lácteos 6/3/2024

    Los hogares españoles consumieron en 2023 un total de 4,23 millones de toneladas de leche y lácteos, lo que representa una discreta variación de +0,16% respecto al año anterior, según los datos del Barómetro del sector lácteo de la FeNIL. Si bien, las ventas totales crecieron en valor debido al aumento de precios, el sector observa con preocupación el cambio que se está produciendo en los patrones de consumo.

    Por categorías, el volumen de ventas de yogures y postres cayó un 3,1%, así como los batidos, que bajaron un 2,5%. La leche líquida experimentó una subida del 1,8% y, aunque el conjunto de quesos creció un 1,1%, el volumen de las ventas de queso tradicional español cayó por encima del 3%.

    La situación de crisis inflacionaria que viene afrontando la UE y España desde 2022 ha convertido a la marca del distribuidor (MDD), también conocida como «marca blanca», en un refugio para los consumidores. Prueba de ello es que, en la práctica en la totalidad de categorías lácteas, su cuota de mercado ya supera a las marcas de fabricante (MDF) en volumen. En el caso de la leche líquida clásica, la MDD obtuvo el año pasado una cuota del 58%, mientras que en yogures y quesos esa cuota llegó a rozar el 70%.

    En cuanto a las importaciones de leche y lácteos, en el 2023 entraron en España un total de 890.000 toneladas, el dato más alto de los últimos 10 años, frente a las 510.000 exportadas por las industrias nacionales. En el pasado, España solía importar leche cruda como materia prima para su industria láctea, mientras que, en la actualidad, las importaciones se centran en productos terminados de bajo valor añadido, como quesos procedentes de Alemania o Países Bajos.

    Este hecho está poniendo en peligro al sector quesero nacional, formado por un gran tejido de medianas y pequeñas empresas familiares, que observa cómo está siendo expulsado de la distribución minorista de las grandes superficies y de los mercados de exportación. Aunque el consumo de quesos en su conjunto creciera el año pasado en torno al 1%, la evolución fue diferente por subcategorías: aumentaron las ventas de queso importado, entre los que se incluyen también los rallados y fundidos, mientras que cayeron las de quesos tradicionales y frescos.

    Para Luis Calabozo, director general de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FeNIL), “la industria láctea española, y más aún la PYME, afronta momentos de gran incertidumbre, pues ha asumido la mayor parte del incremento de los costos de producción derivado de la crisis inflacionaria (energía, transporte, materias primas, etc.). Aunque se vislumbra una estabilización de ciertos costos, algunos de ellos, como el precio que se paga por la leche a los productores, persisten en niveles más altos que en el resto de la UE”. Además, ha añadido que “desde el inicio de la crisis de costos en 2022, la industria láctea ha desempeñado un papel crucial como estabilizador de los precios al consumidor”.

    Agrodigital